viernes, 30 de diciembre de 2011

Una elegía por ese año que ahora se marcha


Ellas quedaron en el rincón del jamás. Deshechas, se desvanecieron en el tiempo y murieron de hastío y soledad. Fueron promesas, intenciones, deseos que nunca se materializaron porque faltó voluntad.

Desde esa sociedad más justa que no deja de ser deseo y necesidad hasta esa inversión social que cada año se promete... nada es lo que debió ser. Pero el 2011 languidece a pesar de ello y, quizás hipócritas o soñadores, lo despediremos con la ilusión de que el año que viene sí tendremos todo lo que nos merecemos.

Pasar balance al 2011 duele. Aumentaron los feminicidios y el irrespeto por la vida cobró un sentido tan macondiano que se llegó a matar por un parqueo, una computadora o un regaño; las leyes volvieron a incumplirse (vale evocar la inversión en la educación) y la estabilidad económica siguió siendo ese juego de aritmética en el que, aunque el conjunto esté lleno, los elementos que lo integran no alcanzan la plenitud y ven sus bolsillos vacíos.

Quizás sea mejor hablar de ese año que estrenaremos el domingo. Pero lo haremos concentrándonos en la magia y del sueño. Porque, ¿podemos confiar en que un año electoral, en el que algunos de los actores andan con sus máscaras puestas, pueda ser bueno?

Tal vez, vistiéndonos color esperanza, podamos creer que ahora los políticos rendirán culto a la honestidad y la decencia y nos evitarán más decepciones. Que no tendremos mayores sorpresas y que la delincuencia y la crisis serán cosa de un pasado del que ya no nos acordaremos. A nivel personal podría ser más fácil. Por eso elevaré mi copa y desearé que cada sueño sea una verdad.

jueves, 29 de diciembre de 2011

La vida, ¿vale algo?


Los cuerpos inertes yacen en nuestra memoria. Sus rostros desencajados, con el rictus de la muerte dibujado en ellos, nos golpean como si quisieran advertirnos. Hablan, con propiedad, de todo lo que hemos dejado atrás.

Son casos muy diversos. Pero todos evitables, incomprensibles y absurdos. Alguien que muere durante una discusión por un parqueo; otro que mata a su hermano por una computadora o un hijo que acaba con su padre por RD$500. Cada caso, que tiñó de sangre el 2011, nos presenta la cara más triste de una sociedad en la que la vida parece no valer nada.

Vale con decir que 2,345 personas han muerto de forma violenta en el 2011 para hacer un llamado a la reflexión. Y es que, si no nos cuestionamos y reparamos en qué nos pasa, terminaremos siendo un país en el que todos tengamos un sello de caducidad al dorso. Aquel que, tristemente, no estará marcado por una fecha sino por las barras de la tolerancia ajena.

Si hablamos de la violencia intrafamiliar será aún peor. Las denuncias se multiplican y las cifras son desgarradoras: 229 mujeres han sido asesinadas este año por sus parejas o ex parejas, mientras que entre los años 2005-2010 murieron mil 153.

No sé si algún día veremos una República Dominicana en la que las armas no reinen y la violencia no sea algo a lo que se le rinda pleitesía. Urge que la paz sea una forma de vida y que se nos deje de violentar hasta en el tránsito.

Puede que sean los problemas los que nos mantengan en un estado de irritación tal que seamos incapaces de mantener la coherencia. Cuando se tiene que luchar tanto, y sobra la impotencia, es lógico que se acumulen dosis de rabia insospechadas. Pese a ello, la razón debe primar.

Hoy, a poco tiempo de que el 2011 deje de existir, sólo pido respeto por la vida. No sigamos cantando aquellas notas de Pablo Milanés en la que nos dice que "La vida no vale nada/cuando otros se están matando/y yo sigo aquí cantando/cual si no pasara nada". Rindamos culto a la vida. Preservemos lo único que, se supone, no pueden robarnos.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Demos cajas de oportunidades y algo de dignidad


Sus rostros hablan del ayer. Cada arruga, cada cana, sabe a tiempo y a despedida. Silentes, sus esperanzas duermen junto a su memoria, aunque ya olvidaron qué era lo que en realidad buscaban.

A pesar de los mil sinsabores que han vivido aún buscan una razón para sonreír. Por ello vemos cómo, caja en mano, se sienten felices cuando les entregan una limosna que se traduce en todo aquello que no han podido conseguir.

Son dueños de la nada. Por eso van al llamado del clientelismo con la mayor felicidad del mundo. Toman lo que les dan, y lo agradecen en el alma, sin pensar que lo que les “regalan” es justo lo que siempre debieran tener: comida.

Sumado a lo triste que es ver cómo se juega con la miseria y se politizan estos repartos (las cajas tienen fotos del Presidente), resulta patético presenciar cómo la gente sale lastimada de ese circo.

Varias personas han resultado con heridas serias en La Vega y en Santo Domingo. En Barahona fue en menor medida. Todo por el caos que se adueña de esos espacios cuando el mandatario se marcha. Al ver esto, uno se pregunta: si de verdad la intención es ayudar a los pobres, ¿por qué no poner puestos de distribución y hacerlo ordenadamente? ¿Por qué no lo maneja el Gabinete Social? Para algo se creó el Sistema Único de Beneficiarios (SIUBEN), que tiene una base de datos de todos los pobres.

Sé que muchos ven con buenos ojos las entregas porque implica dar algo al que nada tiene. Pero, ¿no sería mejor dar oportunidades? ¿Qué de crear empleos para que todos puedan comprar lo que necesitan? Dar eso es regalar dignidad.

martes, 20 de diciembre de 2011

La oda de las conspiraciones


Hace días la dejé tirada en un rincón. Su presencia me molestaba, me pesaba como un fardo que lacera el cuerpo y destroza la piel. Me hacía sentir viva. También vulnerable, pequeña, demasiado cercana a la parte humana.

Convencida de que me estaba afectando, le dije adiós. Al menos hasta mayo del 2012. Total, ¿qué falta puede hacer algo que te debilita y te muestra tal como eres? A estas alturas, visto lo evidente, ninguna.

Fue así, con el alma abandonada ya no sé en qué lugar, que comencé a conspirar. De repente me aburrí, me cansé de todo lo que me circundaba. Y decidí hacer lo necesario con tal de lograr mi objetivo.

Cavilé y preparé cada cosa con cuidado. Me anticipé a cada actividad, hice un ejercicio de telepatía y aprendí a descubrir lo que el "amigo" y el "enemigo" dirían. De esta manera, sin lugar a dudas, podría ser siempre certera: cada error de los de ellos sería magnificado mientras que los de los nuestros pasarían desapercibidos.

Confieso que llegar a ese punto fue bastante difícil. Tuve que escudarme en Harry Potter, con todo y Reliquias de la Muerte, para que me diera los secretos que aprendió en Hogwarts. Convencerlo, lo admito, me costó bastante. Sin embargo, como al final mi poder de persuasión es tremendo, resultó ser pan comido.

Con todas las armas a mi favor, comencé a orquestar mi plan. Y está dando resultado. Nunca pensé que me iría tan bien. Todos han caído bajo mi embrujo. Gracias a mí, y esa magia que me hace tan fuerte, se han obnubilado a un punto tal que andan embarcados en una batalla campal.

Aunque el que ellos peleen no era lo que quería (aprendiz de mago siempre se equivoca), al final ha sido lo mejor: eso ha expuesto sus miserias, de uno y otro bando, lo que hace más fácil que podamos reconocer cuáles son los buenos y cuáles los malos. Es, en pocas palabras, la fórmula perfecta para descubrir quién será nuestro villano favorito.

Hasta el momento siempre había sido el gobierno. No por color ni por idiología sino por mero olvido (en el que nos tienen). ¿Cómo no tildar de villano a quien no ofrece a todos los ciudadanos las condiciones mínimas para vivir con dignidad?

Sé que es pecado capital que lo diga. Se ve mal. Porque soy periodista. Nunca debo admitir que puedo parcializarme. Mucho menos que creo en las conspiraciones. Pero hoy quiero decirlo. He conspirado. Conspiré contra la falta de inversión en la educación, contra los hospitales sin equipos, las calles destruidas, los campos abandonados, la miseria, la falta de oportunidades, la mentira, la injusticia social... sí, me he parcializado. Nunca, sin embargo, con matices ni tintes políticos.

Hoy me acusan de muchas cosas. No es la primera vez. Por eso les cuento todo esto. Al final sé que dirán lo que mejor les parezca. Entonces, ¿por qué no le ponemos nombre a todo esto? Yo le llamaré la "Oda de las conspiraciones". Al final hasta me gusta.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Un baño que sabe a letrina e irresponsabilidad


Mirarle es extasiarse. Su plenitud, su distancia y su cercanía se mezclan en un halo de misterio que le hace cada vez más apetecible, necesario.

Algunos no pueden resistirse. Ceden ante sus encantos y, aunque irracional o absurdo, se dejan seducir por algo que al final sólo representará una perdición. Pero, dirán, ¿qué importa cuando el placer del momento bien lo merece?

Así, bajo el hechizo de lo ridículo, vemos cómo gente de todas las edades (pero sobre todo niños) se arriesga en las aguas del Edén más envenenado de Santo Domingo: la playa de Güibia.

Ver a la gente en el lugar, “disfrutando” de ese mar que antes sólo podía ver a lo lejos, duele y nos obliga a pensar en lo irresponsables que han sido las autoridades al permitir que la gente se bañe en unas aguas que, tristemente, representan la letrina de todas las familias que habitan junto al río Ozama. Pero también podrían estar “aderezadas” por vertidos industriales y hoteleros.

Aunque el espacio es encantador, nunca debió ser diseñado para el uso de la playa. Es irresponsable que a nadie (en Medio Ambiente, Salud Pública ni el Ayuntamiento del Distrito Nacional) se le haya ocurrido prohibir el baño en estas aguas. Peor aún es que a estas alturas no sepamos cuál es el grado de contaminación de Güibia.

No sé si es que a nadie le duelen los pobres carajitos que refrescan su alma en el Malecón. Pero urge que las autoridades hagan algo al respecto. ¿Esperaremos que enfermen por culpa de la desidia oficial? Hasta da vergüenza que nos preguntemos esto.

martes, 13 de diciembre de 2011

Aspiremos a que la ley pese más que el poder

Las caricias echaron a volar. Nada quedó de aquello que fue perfecto. Con el respeto tirado en un rincón, lo que una vez fue amor se convirtió en tortura. Ahí comenzó su calvario. Y es que él, de tan conocido en el tinglado político, pensó que estaba por encima del bien y del mal.

Escuchar el testimonio de Arianny Lara es desgarrador. Sentir su dolor, la impotencia que la embargaba al sentirse abusada y sin protección de la justicia, encogía hasta el alma. Pese a denunciar a su marido, José Acevedo Trinidad, poco había logrado. Y es que, como ex diputado y viceministro de Industria y Comercio, estaba protegido bajo el manto de la jurisdicción privilegiada.

Ver este caso nos obliga a voltear la mirada. Nos lleva a reparar en lo que sucede en los tribunales, un espacio en el que a veces se entretejen las complicidades y resulta muy difícil alcanzar eso que se llama justicia.

Arianny lo sabe muy bien. Fue mucho lo que tuvo que luchar para que la escucharan.

Él tenía más peso, más dinero... poder. De no ser por los medios, quizás, ella jamás hubiese podido lograr que el caso prosperara. Pero, ¿cuántas mujeres más habrá que no pueden castigar a sus verdugos porque alguien, como Don Dinero, les protege?

No sé de qué manera lograremos que la justicia dominicana sea lo suficientemente independiente como para que el “prestigio” y el nombre no pesen más que los hechos. Cuándo veremos que los banquillos sean ese lugar que espera a todos aquellos que han violado cualquier ley, por tonta que esta fuere. Yo aspiro a ver ese día. A no tener más Ariannys y a que la ley pese más que el poder.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Los cuentos también pueden ayudar


Aún no se ha abierto y el libro trae mil historias. Habla de ayudar, de crear conciencia y ofrecer mejores oportunidades a quienes nada tienen a través de una forma fácil y divertida: leyendo.

Esa es la apuesta del Grupo Ramos, que ha puesta a la venta un libro de cuentos infantiles, cuyos beneficios serán donados a seis instituciones que trabajan por los niños.

El libro cuesta RD$150 y es el gran protagonista de la campaña que, bautizada como “Todos Podemos ser Santa”, se llevará a cabo hasta el seis de enero.

Los detalles de la campaña fueron publicados en una nota del periódico Hoy, en la que se explica que las entidades beneficiarias son La Casa del Pobre Divino Niño, Ejército de Salvación, Integración Juvenil, Acción Callejera, Hogar del Niño Padre Fantino y Aldeas Infantiles SOS.

"Todos Podemos ser Santa" se desarrolla desde el año 2009 y ha beneficiado a 2,480 niños de escasos recursos que, residentes en distintas zonas del país, han recibido regalos en Navidad.

En cuanto al libro de cuentos, señala enseña a los niños sobre la importancia de compartir y de impactar positivamente la vida de los menos favorecidos.

Por otro lado, el Grupo Ramos está motivando que todos sus clientes, amigos y colaboradores aporten con la compra de juguetes para los niños.

El Grupo Ramos tiene más de 45 años en el mercado nacional y tiene un total de 21 establecimientos comerciales distribuidos en el territorio nacional.

Se estima que las marcas Multicentros La Sirena y Super Pola, del Grupo Ramos, reciben más de 36 millones de visitas al año.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Ciegos, mudos y tontos… todo por un voto


Las campanas redoblan con fuerza. Con sonidos casi lúdicos, buscan repartir culpas y encontrar excusas donde las pueda haber.

De repente las historias se mezclan y los espectadores parecemos una sarta de tontos que sólo somos capaces de mirar hacia el firmamento.

En estos días somos testigos mudos de un acontecer político tan circense que incluye alegados narcos y fábulas conspirativas que llaman a la risa. Nadie, sin embargo, hace lo que le corresponde: bajar la cabeza y aceptar que, a golpe de inobservancia, ha dejado que se deslicen en sus filas personajes de dudosa reputación. En todos los bandos ha sucedido. No es asunto exclusivo de morados o blancos. Cada cual ha tenido su villano de confianza y, sabiéndolo o no (jamás lo sabremos), han departido con ellos. Posteriormente, con el escándalo servido, se han puesto el disfraz de ingenuos para hacernos creer que les han tomado el pelo.

Independientemente de que tengan la razón o no, lo que nos ha quedado muy claro es que los partidos políticos no hacen ningún esfuerzo por depurar los movimientos que los respaldan: lo que cuentan son los votos e, inclusive, el financiamiento que puedan aportar. El caso de Oscar Ezequiel Rodríguez Cruz nos deja muchas lecturas. ¿La más importante? Cómo los magos de la oscuridad financian el poder, sin importar el partido, para lograr impunidad (en el 2004 habría dado fondos a la campaña del presidente Leonel Fernández y ahora creó un movimiento de apoyo a Hipólito Mejía).

Visto el caso, si esto continúa así, llegará el día en que los políticos tendrán que escuchar con pesar la elegía que sonará por ellos mismos.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Un día para los hombres del mundo


Cuando pienso en lo poco que reparamos en ellos me asalta una tristeza tan grande que resulta difícil de esconder. Y entonces surge la pregunta, ¿por qué no darles algo especial?

Mientras nosotras tenemos todas las atenciones del mundo y contamos con dos días para nuestro uso exclusivo (el 8 de marzo nos sabía tan poquito que, a causa de la violencia con la que se nos lastima, también tenemos el 25 de noviembre), los pobres hombres no cuentan con ninguno para sí.

Reparando en ello, se me ocurre proponer que se declare el 20 de julio como Día Mundial del Hombre, en honor a aquella jornada del 1969 en la que Neil Armstrong y Edwin Buzz Aldrin, quienes viajaban en el Apolo 11, alunizaron en el Mar de la Tranquilidad.

Este hito histórico marcó el inicio de la verdadera emancipación masculina: si alguien es capaz de llegar a la luna, ¿qué no puede hacer para lograr sus sueños?

Respecto al Día de la No Violencia contra el Hombre, podría ser el 18 de noviembre, en recuerdo a Roberto Pastoriza, Pedro Livio Cedeño, Luis Salvador Estrella Sadhalá, Modesto Díaz, Huáscar Tejeda Pimentel y Luis Manuel Cáceres Michel (Tunty), fusilados en 1961 por haber ajusticiado a Rafael Leonidas Trujillo, acabando así con una era de terror y dando inicio a una “democracia” que ha estado protagonizada por los hombres.

Con estos dos días instaurados, se homenajearía a los hombres maltratados. Por ejemplo, a los que aguantan escenas de celos, callan el dolor del desdén de unas mujeres que no les atienden, sufren la indiferencia producto de los años o padecen discriminación.

¿Lo apoyan ustedes?

Si te ves en este espejo, muévete ya


Un día quise vestirme de olvido para no sentir. Había llenado páginas enteras contando cómo las lágrimas protagonizaban mis días. No sabía cómo huir de ahí. Después, al hacerlo, quise desterrar todo aquello.

Hoy toca recordar lo vivido. Pero no lo haré desde el espejo de una víctima porque, sin temor a equivocarme, me sienta mejor el papel de una mujer que logró escapar de sí misma y de lo que vivía.

El nunca me golpeó. Jamás lo hubiese hecho. No es ese tipo de hombre. Gentil, simpático y sosegado, es la clase de persona que nunca alza la voz. Bueno, casi nunca.

Su personalidad jamás haría pensar que él podría provocar alguna lágrima. Las primeras, en efecto, llegaron de la mano de la rutina. Entonces él empezó a dejar de ser cariñoso, no quería salir conmigo y por cualquier cosa dejaba de hablarme. A partir de ahí, a golpe de indiferencia, comencé a perderme.

Después surgieron los desencuentros. Sus culpas eran mis culpas. Mis errores se multiplicaban por mil y, con cada uno de ellos, venía un nuevo silencio. Podían ser dos, tres días. Daba igual. No había forma de hablarle ni de que entendiera mis puntos de vista. Yo simplemente no existía.

Una de las pocas veces que dejó ver su enojo elevó la voz. Confieso que sentí miedo. Pensé que me golpearía. Y lo provoqué. No quería que me hiciera nada. Por eso, lejos de humillarme, lo invité a que se desahogara pero le advertí que si lo hacía le iba a ir mal. Silencio. Días sin hablar. Todo volvió a comenzar.

A pesar de que ese pudo ser el fin, las cosas no quedaron ahí. Hubo conversación, reconciliación, días de perfecto estar. El dolor quedaba atrás y nada parecía bajarme de la nube en la que me encontraba. Hasta un día. Poco a poco, no sé cómo, volvieron la rutina, los desplantes... las lágrimas.

Fueron esas lágrimas las que terminaron haciéndome entender que algo no andaba bien. Lo que vivía no era normal. Pero tuve que escucharlo de alguien más. La presión del momento, unida a la complicada situación económica de entonces, no me permitía ver más allá de mis narices.

Cuando vi la realidad mi mundo se desmoronó aún más. No sabía qué hacer. Creía que no tendría más salida. ¿Cómo liberarme si no tenía los medios para ello?...

Quizás esta historia te sea famliar. Si es así, permíteme hacer ahora algunas correcciones. La rutina, por ejemplo, no fue la que llegó primero. Antes de que ella apareciera, cuando aún era dueña de mí, hubo una lucha desmedida por el poder. Cada cual quiso imponer sus condiciones, su forma de entender las cosas, y yo fui reduciéndome sin darme cuenta.

Desde ese instante pasé a ser culpable de lo que salía mal. Aunque no era la causante de todo lo que pasaba, él siempre buscaba un hilo conductor (a veces de lo más peregrino). Cada episodio traía consigo un nuevo silencio.

Sacudirse no fue fácil. Necesité ayuda. Y la tuve. Con decir lo que pasaba la nube comenzó a disiparse. En cuanto terminamos los trozos de mí que fueron quedando atrás comenzaron a fundirse de nuevo. Me recuperé, seguí adelante y todo fluyó. Hoy soy feliz.

¿Por qué digo todo esto? Más que un exhorcismo, porque ese ya lo hice hace tiempo, lo que quiero es ser una voz que te demuestre que es posible caer pero, más importante aún, levantarse. Si hoy lloras por culpa del "amor", no calles: busca ayuda. Tu familia, tus amigos, las instituciones que velan por las mujeres... hay lugares a los que acudir. Eso te puede devolver la sonrisa si, como en mi caso, se trata de alguien que no golpearía a nadie. En caso de que sí sea capaz de hacerlo, podría salvarte la vida. Todas las mujeres que han muerto a manos de sus parejas o ex parejas han vivido antes una situación como la que acabo de describir. Si te ves en ese espejo, piensa en el mañana. ¿Quieres disfrutarlo? Muévete ya.

PD: Si quieres leer más sobre el tema, este es un excelente blog que habla sobre la violencia de género: http://maltratoalamujer096.blogspot.com/

jueves, 24 de noviembre de 2011

Un peluche por una educación de calidad



Un monito con una enorme sonrisa llega a modo de invitación. Es pequeño, de peluche, y viene con una solicitud muy especial: que compremos a alguno de sus "hermanos", que viven en Ikea, para así ayudar a elevar la educación.
Es que, a través del "Movimiento Peluche a favor de la educación", la tienda donará 1€ al Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y Save the Children. ¿La intención? Mejorar la calidad de vida, mediante el financiamiento de proyectos educativos, de los niños que viven en los países más necesitados.
Pero esta campaña, que terminará el 8 de enero del próximo año, también busca llevar alegría al Hogar Escuela Doña Chucha. Para ello, pide a los clientes que donen los peluches que compren en la tienda. Posteriormente, serán llevados al hogar.
El Hogar Escuela Doña Chucha, tal como recuerda el establecimiento en un folleto en el que describe el Movimiento Peluche, provee alojamiento, educación, protección y terapia psicológica a niñas que no gozan de privilegios y han sido víctima de maltrato.
El Movimiento Peluche, que surgió en el año 2003 con la idea de que los niños tengan acceso a una educación de calidad y cuenten con juguete en Navidad, ha recaudado un total de 35.2 millones de euros, lo que ha contribuido a mejorar la vida de ocho millones de niños de 45 países. Actualmente la tienda está en 38 países. En todos se desarrollará la campaña.

Un triste día en honor a las que no están


El día será gris. No importa cuántas alegrías o victorias personales llevemos sobre la espalda. Mañana todas serán olvido. Las lágrimas ocuparán su lugar, indefectiblemente, porque el recuerdo no dará cabida a nada más.

Muchos nombres vendrán a nuestra memoria. Primero serán los de Minerva, Patria y María Teresa Mirabal. Luego llegarán otros totalmente anónimos, como el de Glenny Taveras, Rosa Elena Durán Díaz, Ingrid Manuela Mejía Encarnación… y cada una de las 211 mujeres que han fallecido en el 2011 a manos de sus parejas o ex compañeros sentimentales.

Hoy, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, es una triste fecha en la que las copas habrán de caer en señal de duelo. Y es que cada año mueren más mujeres por culpa de aquellos a quienes una vez amaron.

Con el alma a media asta toca recordar cómo la fecha del asesinato de las hermanas Mirabal ha terminado siendo el símbolo de una de las plagas más terribles que estamos enfrentando: la violencia de género.

Es duro pensar que entre los años 2005-2010 fueron asesinadas mil 153 mujeres. Peor es escuchar que sólo en el Distrito Nacional se presentaron 4,774 denuncias por violencia intrafamiliar (desde enero hasta agosto de este año).

Los números, fríos y crueles, tienen que hacernos reflexionar. Nuestra sociedad está permeada por un machismo lacerante que se traduce en posesividad, celos, manipulación, violencia (física y psicológica), hostigamiento… una dosis que, al mezclarse, termina siempre en tragedia.

Para luchar contra este mal debemos comenzar educando: a los hombres para amar y respetar; a las mujeres para saber cuándo huir y salvar la vida.

jueves, 27 de octubre de 2011

Cuánto bulevar y progreso a costa del dinero ajeno


Todos hemos ido por sus caminos sin saberlo. Recorremos sus veredas, descubrimos los rincones que una vez poblaron sus sueños; y lo hacemos de forma inocente, sin imaginarnos las historias que hay debajo de nosotros mismos.

Cada vez que vamos al Este surcamos los que fueron sus terrenos. Sin saberlo, porque el Gobierno nunca honró el compromiso que asumió con él, invadimos su pasado y su presente. Él, como muchos otros propietarios, vio cómo la Autovía del Este se levantó a costa de su esfuerzo.

Hoy contaré la historia del señor Juan Ricardo Cabreja, a quien le expropiaron unos terrrenos en el año 1998 para dar paso a la ampliación del proyecto de la Autovía del Este, tramo II. Su propiedad, cuyo certificado de título es el #73-45, fue tasada por la comisión de avalúo el 8 de marzo de 1999. Por aquellos tiempos costaba, a precio de Gobierno, RD$2.4 millones.

Si bien es cierto que él tenía otros planes para esas tierras ubicadas en Los Llanos, San Pedro de Macorís, lo que le dolió no fue que éstos se perdieran: apostar al progreso del país, lo sabía, era más importante que un proyecto personal. Lo triste de este caso es que fueron personas muy escogidas, de nacionalidad extranjera, las que cobraron lo que el Estado les debía.

Leonel Fernández nunca cumplió con ese pago. Hipólito Mejía lo autorizó pero Finanzas no pagó. Leonel volvió y el caso ha quedado en el olvido. Mientras se inaugura el Bulevar del Atlántico y los propietarios de los terrenos se quejan por falta de pago. Y yo pregunto: ¿cuántos Cabrejas más tenemos por ahí?

jueves, 20 de octubre de 2011

De la pelota a la muerte... cuando el machismo pesa


Era una “tigresa”. Aunque vestía de rosado, porque el azul ya no es de rigor, la L era inconfundible. Junto a ella, la música de “yo soy loca con mi tigre” y una clara invitación: rendirle pleitesía a un hombre que, haciendo ejercicio y casi gimiendo, se dejaba limar las uñas, masajear... “mimar”.

En otra escena un grupo de hombres juega dominó. Pasa un “mujerón” y uno de ellos, con morbo, exclama: ¡y dique son iguales! dejando ver que no le agradada lo que tiene en casa.

Esto es lo que se ve en dos de los tres anuncios que el Licey decidió usar este año para promocionarse. Así, con una apología al machismo, reduce a la fanática a una mujer que se exhibe, se usa para provocar el deseo, complace... y todo por su tigre.

Para las liceístas fue un jarro de agua fría que usaran a ese prototipo de mujer para identificarnos. Peor aún fue cuando pensamos en el ejemplo que se le da a los niños: mientras a las pequeñas se les dice que están hechas para satisfacer a los hombres, a ellos se les enseña que la mujer es “su” objeto.

En momentos en que el machismo irracional está acabando con la vida de las mujeres, resulta vergonzoso que los equipos de pelota se alejen del deporte y le den mayor cabida al morbo y al sexo. Vale ver cómo el Licey y el Escogido inciaron la campaña: mostrando modelos desnudas con las camisetas pintadas.

Pero en el play le dan más importancia a las bailarinas, que hacen oda a todo menos al baile, que a los jugadores. Hace tiempo que el béisbol dejó de ser un deporte para la familia: lo han hecho para calzar al tíguere, ese macho posesivo que al final mata a su presa.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Del abuso a la muerte, un paso


Eran jóvenes. Tenían mil sueños por realizar. Pero pecaron. Decidieron amar. Se enamoraron de hombres que no sabían querer. Ellas nunca imaginaron que esos abrazos, en los que un día se refugiaron buscando calor, serían al final los que acabarían con sus vidas. Hoy no son más que un nombre llenando una larga lista. Pasaron de ser mujeres a convertirse en una fría estadística.

Noventa y nueve. Todas vestidas de pasado. Ya no están. Sus maridos o sus ex parejas acabaron con ellas. Los celos, el desdén, la ira, la posesión, el machismo... razones tan poco válidas como entendibles, los llevaron a convertirse en animales, asesinos, verdugos que encontraron en la muerte el pasaporte a la venganza.

Casi cien mujeres en menos de un año. Un número que da escalofríos y nos dice que la sociedad dominicana ha perdido el respeto por la vida. O que los hombres, o algunos de ellos, se han convertido en bestias que no tienen alma. Porque, ¿puede ser normal que alguien, por despecho, decida matar?

No sé en qué estamos fallando. Pero algo pasa. Cada año aumenta el número de uxoricidios. El año pasado fueron 97. Este, que aún no ha acaba, ya hemos visto 99. Además, vemos cómo cada caso es más dramático que el anterior. Ahí tenemos a Yesenia, por ejemplo, que fue quemada en su casa. ¿Se puede matar a alguien de una forma más cruel?

Como país y como sociedad debemos detenernos a pensar en qué podemos hacer para evitar que haya más muertes. Quizás la panacea esté en educar. Educar a los hombres para que sean menos violentos y a las mujeres para que aprendan a identificar a aquellos que pueden llegar a lastimarles.

Son escasos los casos de hombres normales que matan a sus parejas. La mayoría tiene tras de sí una tragedia personal, una marca indeleble que les hace ser más violentos que el resto. Sus matices, de psicópata, pueden ser reconocibles, tal como asegura el doctor José Miguel Gómez en su libro "El marido psicópata, un monstruo vestido de señor".

Su obra, publicada el sábado pasado, tiene hoy una triste vigencia. El nos habla de esos hombres que abusan emocional, física y hasta económicamente de sus esposas y sus hijos.

¿Cómo lo define? Como alguien egocéntrico y manipulador que siempre busca ventajas y hace todo para conseguir lo que desea. Pero también es un hombre que no siente compasión, admiración o respeto por su pareja… un ser con una prótesis en el espíritu.

Son esos hombres que, cuando no consiguen lo que desean, lastiman y humillan a sus parejas. Al final puede llegar a matar. Ahora, ¿cómo evitar que eso suceda? Es imperativo que aprendamos a afinar nuestros radares.

Los hombres que maltratan, aunque al principio pueden ser cariñosos y tiernos, son personas duales, con un comportamiento errático y súbitos arranques de ira. Si estás con alguien así, es mejor que comiences a pensar en partir.

Las lágrimas son el grito de advertencia más fiable. Cuando en una relación hay más tristeza que alegrías es evidencia de que algo falla. Si lo piensas bien, y revisas la conducta de él, sabrás si estás frente a alguien que te puede llegar a hacer daño. Piensa en la forma en que te trata... mientras frío y calculador, mientras más duro es, peor suerte puedes a correr porque seguramente se trata de alguien que no medirá sus acciones si está bajo la influencia de la ira.

Estar con un hombre violento es una bomba de tiempo. Y esa bomba puede estallar cualquier día en tu propio cuerpo. Nunca lo olvides. Tampoco dejes que llegue demasiado lejos. Mientras más le permitas, y más te humilles, más poder tendrá sobre ti y peor serán las consecuencias si le quieres dejar.

La única defensa posible que podemos tener las mujeres es tomar el control de nuestras vidas. Si nos pertenecemos, seremos menos vulnerables y estaremos en menos disposición de aguantar a alguien que quiera dominarnos, subyugarnos y lastimarnos. Al no hacerlo, no podremos ser esa víctima que busca el hombre abusador. Recuerda que nadie puede abusar sin que se le permita. No permitirlo es preservar nuestra vida.

jueves, 13 de octubre de 2011

Cuando la red falla y la vida se vuelve vacía


Todo sucedió de repente. La d y la r desaparecieron y dejaron en su lugar una fecha aburrida, sin vida, que calla pero anuncia a gritos la peor de las realidades: el teléfono no tiene internet.

Twitter fue así un espejismo durante horas. La incomunicación fue total y la gente, desesperada, de repente no sabía qué hacer con esas horas que le parecían muertas, estériles, insufribles.

Tras ver los efectos de lo que ha significado el colapso de la red RIM, o lo que es lo mismo la degeneración de los BB, uno no puede más que lamentar que de repente esos aparatos hayan terminado robándonos el espíritu y la vida de una forma tal que hemos terminado suplantando nuestra inteligencia por la de ellos. Porque, ¿cómo se explica que la gente ya no recuerde cómo se vivía antes de los BB?

Confieso que yo leía tranquila mientras RIM colapsaba. Me di cuenta horas después. Y ayer, mientras aún no había red, me di el lujo de hablar muchísimo con alguien. ¡Qué agradable resulta recuperar la conversación, escuchar una voz, ser más que una mera letra en un aparato frío y calculador!

Sé que nuestras vidas nunca serán iguales que antes. Hoy también tenemos tabletas y mañana seguirán apareciendo aparatos que nos harán más inútiles y dependientes de la tecnología. A pesar de ello, les invito a pensar en lo mucho que perdemos por vivir de cara a ese mundo virtual que, aunque interesante, nunca debe reemplazar al real. Volvamos a disfrutar lo sencillo. Seamos más libres, más personas. Revisémonos y pensemos en lo intoxicados que estamos. Tomemos vacaciones. El alma lo agradecerá.

viernes, 7 de octubre de 2011

De la palabra a los hechos, foros y algún entuerto

De pronto una brisa fría inunda el lugar. El tiempo se detiene. La noticia es brutal. El Senado de la República, como era de esperar, aprobó ayer el Presupuesto Nacional, de urgencia y en dos sesiones consecutivas para remitirlo a la Cámara de Diputados y así, sancochándolo, evitar que se intente colar el tema del 4% del Producto Interno Bruto (PIB) para el Ministerio de Educación.

Si eso sucede, y ambas cámaras aprueban el presupuesto como fue enviado por el Poder Ejecutivo, tendremos que la República Dominicana invertirá un 2.46% del PIB a la educación básica, lo que le ratificará como uno de los países del mundo que menos invierte en ese sector.

Mientras lo hace, nuestro gobierno es el anfitrión del Foro de Competitividad de las Américas, donde firmará el “Consenso de Santo Domingo”, un documento en el que se compromete a promover una educación de alta calidad.

Pero, ¿cómo se consigue una educación de alta calidad, que propicie la competitividad, si no se invierte en los sistemas educativos (pre-universitario y universitario) ni siquiera lo que establecen las leyes? ¿Será que el gobierno entiende que el Plan Decenal, que tanto esfuerzo costó, es un libro para adornadar una estantería? Para cumplirlo, según lo establecido, el Estado debería invertir el próximo año 4.09% del PIB.

De hacerlo, aún quedaría muy lejos de la mayoría de los países de la región que están cerca o superan el 5%. Pero aquí la imagen es lo que cuenta. Por eso nuestro mandatario habla con orgullo de lo mucho que para su gobierno significa la educación. Pena que no lo demuestra.

viernes, 23 de septiembre de 2011

La producción nacional, ¿será una evocación?


Evocar su aroma, cuando no está, es perderse en un mundo de sensaciones. El recuerdo, intenso, parece traerle de repente.

Así, como la evocación que nos lleva al deseo, parece que terminará siendo el café dominicano. Y es que ahora, contrario a lo que sucedió en las décadas de los años 70 y 80, el país se ha convertido en un importador de café.

Pero no sólo es el sector del café que está en crisis. Los arroceros sufren por las importaciones y el cambio de precio, mientras los lecheros advierten que también podrían entrar en crisis.

Con la producción nacional en franco deterioro, es justo que las autoridades revisen la política agropecuaria que están llevando a cabo porque es muy evidente que algo está fallando.

No sé si es que están esperando que los sectores más vulnerables terminen por desaparecer. Sé que dirán que peco de exagerada. Pero de los 70 mil productores cafetaleros que había en los 70 hoy quedan apenas 14 mil. Las tareas que antes se dedicaban a su siembra hoy ven árboles frutales o ganado.

La vida de agricultores no es fácil. Tienen que lidiar con la falta de crédito, los antojos del clima, un mercado inestable y un gobierno que del que no saben qué se puede esperar.

Mientras eso sucede, nosotros nos preocupamos por los precios mundiales de los alimentos. Buscamos apoyos internacionales porque eso es lo que importa ahora y nos hacemos los suecos con lo que sucede en el país.

Vale pensar en qué precio se va a controlar si desaparece la producción local. ¿No debemos primero evitar esa desgracia? Me resisto a evocar.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Donemos también horas amarillas



Las maderas parecían bailar. Dentro no había casi nada. Una mesa, algunas sillas y un sofá que en otros tiempos debió tener personalidad. Todo hablaba de pobreza. Los niños no iba a la escuela y la madre, preocupada, buscaba a alquien que les enseñara a leer y a escribir. Fue así que llegamos hasta esa casita, con la intención de lograr dejar en esos pequeños algo de aquello que nos sobraba: la pasión por leer y escribir.

Por aquellos días, en que corría el año 1991, muchos de los estudiantes de cuarto año de bachillerato hacíamos las famosas 60 horas de obra social alfabetizando (los que no sembraban árboles y, en ocasiones, se hacían ambas cosas).

Intentar que esos niños aprendieran fue arduo. Nada más difícil que enseñar cuando no tienes paciencia y el ímpetu de la juventud te da toda la arrogancia que hace falta para no darse cuenta que el que está mal es uno. Es por ello que, tras algunas jornadas y horas de lucha, al final no completé el objetivo.

Veinte años después, todavía con la culpa de no haber terminado de enseñar a esos niños, creo que ha llegado la hora de cumplir con esa obligación. Y es que, al pensar en la situación en que está la educación del país, creo que cada uno de nosotros debe comprometerse a ayudar.

Leyendo la convocatoria para la caminata nacional por la educación me quedé pensando en lo que significa que "donemos" nuestros pasos (lo siento por el cliché): es elevar nuestra voz y decir que queremos que se dé un 4% a Educación. Pero, ¿qué hay después de eso? ¿Nos vamos a casa, felices por aportar, y lo olvidamos?

Hoy quiero hacer una propuesta que vaya más allá de reclamar, que represente más para la sociedad: donemos horas amarillas a las escuelas para así, a través de lo que sabemos hacer, podamos ir mejorando el sistema educativo.

¿Se imaginan un médico dedicando algunas horas a la semana o al mes dando clases de anatomía en un aula? ¿O un ingeniero dando matemáticas o física? Todos tenemos alguna fortaleza, algo que enseñar. Si lo hiciéramos, a través de un programa de voluntariado y habilitación docente que se prodría gestar en el Ministerio de Educación, haríamos algo maravilloso por la República Dominicana. Pensémoslo. Donemos nuestro tiempo.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Mientras nos lastiman, hablamos de especulación

El escenario era impresionante. Hecho para brillar, le daba un aura de grandeza a su alocución. Y él, que parece regodearse en la vanidad, lucía tan desenvuelto y seguro que se veía formidable.

Aunque siempre es un gusto verlo hablar, amén de que no todos lo entiendan, el lunes todo se gestó para que el presidente Leonel Fernández mostrara al mundo que no hay teoría que se le resista.

La clase de economía fue muy buena. En eso han coincido muchos. Leonel demostró que domina el tema, ese que ahora ocupa tanto su agenda que le ha hecho olvidar otras cosas.

En estos días hemos visto que el Presidente ha enviado misivas a los rincones más perdidos del mundo para pedirle a presidentes, reyes y líderes que se unan para combatir la especulación en los precios del petróleo y los alimentos en los mercados financieros. Para ello irá al corazón de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), donde propondrá crear una comisión reguladora que evite esta especulación.

Mientras el Presidente se ocupa de ese asunto, muy importante porque “aumenta la cantidad de pobres en el mundo y amenaza la gobernabilidad”, se olvida de otro fundamental: el de la seguridad ciudadana.

Si bien es cierto que el petróleo nos golpea, es peor que no podamos salir de casa. Pero ese, aparentemente, es un tema demasiado local y pequeño para un líder tan grande que necesita amplios escenarios.

Hoy confieso que me gustaría ver a un Leonel Fernández más pequeño, menos teórico y más llano, que se siente a hablarnos de lo que nos lastima cada día. Que piense en nosotros, no en él.

martes, 13 de septiembre de 2011

Cuánta sangre veremos derramar



Hoy lastima leer el periódico. Como desde hace días, la sangre parece salpicarnos a través de cada letra, cada imagen que nos habla de los que han caído. Ya nuestro país dejó de ser el que fue. Atrás quedaron los días en los que la tranquilidad formaba parte de nuestra cotidianidad.

La violencia se ha enquistado en nuestra sociedad y cada amanecer nos sorprende con nuevas historias de dolor. Algunas se tiñen de ese velo desgarrador que cubre la violencia intrafamiliar, esa a la que por años no le hemos hecho caso por aquello de que es algo muy íntimo y personal. Hoy hay que mirar de frente esa realidad. Ya no se trata de un caso aislado en el que el marido golpeaba a la mujer y todos daban la espalda. Estamos hablando de que permitirlo es la antesala de la muerte.

No sé qué más tiene que pasar en este país para que nos demos cuenta que estamos mal. Tampoco sé qué esperan las autoridades, el gobierno, para hacerlo algo real. Porque, ¿nos van a decir que el encuentro en Santiago es la panacea de nuestros males?

Es importante que, ante los casos de sicariato que se han registrado allá, se hable del problema que afecta a esa región. Pero ahí no queda la cosa. No pueden despacharnos diciendo que es un asunto de orden mundial que los carteles de la droga se han enquistado en la zona Norte. Eso no es suficiente.

A nadie se le ocurrió decirnos cosas que esperábamos escuchar. Por ejemplo, ¿qué pasa con los atracos a toda hora? ¿Qué van a hacer con los delincuentes que se roban una vida por cualquier objeto de escaso valor? ¿Y qué de la gente que está dispuesta a matar por cualquier pleito conyugal? No hemos escuchado respuestas a ninguna de esas situaciones. Nos dijeron que llevarán un departamento de inteligencia a Santiago, 25 motores, uniformes y equipo de comunicación. Con eso, ¿resolverán el problema?

Quizás a Santiago le ayude un poco. Al resto del país, sin embargo, no. Pero nosotros no hemos sido escuchados. Puede que el gobierno no vea lo que sucede en muchos barrios de la capital y el interior del país.

Tal parece que la seguirdad ciudadana tiene dos aristas muy claras. Una es la del gobierno, que sólo ve el sicariato y los crímenes del narco. Otra es la nuestra, la que sufrimos los ciudadanos que ya no nos sentimos seguros. Da pena que hayamos dejado la paz a un lado. Peor aún que el gobierno, que debe darnos una respuesta, calle tanto.

lunes, 5 de septiembre de 2011

La carta de Grimaldi al Presidente

Los 838 millones de dólares perdidos en los primeros 10 años de Cogentrix El Embajador Víctor Manuel Grimaldi Céspedes, en carta dirigida al Presidente Leonel Antonio Fernández Reyna, le recuerda que durante los primeros diez años de vigencia del contrato de electricidad con la firma Cogentrix el Estado Dominicano perdió 838 millones de dólares, suma con la cual pudiesen haber sido resueltos muchos problemas nacionales, entre ellos algunos del sistema educativo. La carta al Jefe del Estado del Embajador Grimaldi Céspedes está dirigida con motivo de la controversia que ha producido el caso del cobro de una deuda por tres millones de pesos al dirigente peledeísta Euclides Gutiérrez Félix. El texto de la correspondencia es el siguiente: ‘‘Excelentísimo Señor Presidente de la República Doctor Leonel Antonio Fernández Reyna Muy Distinguido y Estimado Amigo: Desde aquí, con los anteojos que permiten ver a distancia, observo con la preocupación de muchos dominicanos y dominicanas el momento de transición política que se comienza a vivir en el territorio que el profesor Ramón Casado Soler, autor del himno de cumpleaños ‘‘El Regalo Mejor’’, con acierto llamaba ‘‘el País del Amor Eterno’’, por nuestros orígenes, por nuestra bandera con la Biblia y la Cruz de la redención y el amor de Jesucristo. A Usted, las circunstancias, los procesos socio-políticos y el visto de bueno de dos grandes liderazgos nacionales, por fortuna o destino, pusieron en 1996 sobre sus hombros una responsabilidad que ha sabido llevar más bien que mal, a pesar de todas las circunstancias adversas que ha enfrentado en esta última etapa de su carrera gubernativa que ha de concluir, si Dios es invocado siempre, en provecho del pueblo dominicano y de sus éxitos particulares. Le escribo para referirme a las nuevas escaramuzas que se han estado presentado recientemente con algunos ‘‘comunicadores sociales’’ y el Gobierno. Las observo desde lejos, y me recuerdan los desencuentros y recriminaciones que algunos destacados periodistas sostuvieron con regularidad durante muchos años contra el profesor Juan Bosch a partir del mes de diciembre de 1972, cuando entonces Usted, que ni apenas llegaba a sus 19 años por cumplir, no soñaba lo que le ha tocado hacer como político en el 2011. Toda esa animosidad negativa se originaba en el hecho cierto de que quien era entonces el líder del Partido Revolucionario Dominicano, Juan Bosch, hizo salir de su casa en la calle César Nicolás Penson No. 62 de Santo Domingo al reportero de Ultima Hora que había acudido a una rueda de prensa convocada por Bosch, y sucedía que Ultima Hora era un medio que por esos días realizaba una campaña sistemática de ataques contra Bosch como puede comprobarse en la colección del Archivo General de la Nación. La adnimalversión contra Bosch se trasladó luego contra el Partido de la Liberación Dominicana, desde el mismo momento en que fue creado en el mes de diciembre de 1973. Sin embargo, como son las ironías de la vida, algunos de los que realizaban esas campañas desde Ultima Hora hoy son colaboradores suyos. Otros no. Por qué?, uno se pregunta. Usted, recordando sus cátedras de comunicación y sociología en la UASD, diría que esa es la libertad de elección. A mí por mi parte, me parece que hay que buscar las razones o motivaciones en cuestiones de fondo. Me explico: Hipolito Mejía y Domínguez gobernó cuatro años la República Dominicana después que Usted también había gobernado sus primeros cuatro años. El Presidente Mejía y Domínguez como gobernante tenía que actuar como gobernante y líder político. Antes, el Presidente Fernández Reyna también hubo de actuar como gobernante y líder político en sus primeros cuatro años de gestión. Algunos de quienes les conocieron antes de ser ambos presidentes alegaban que el uno y el otro separadamente habían cambiado la formar de actuar antes de llegar al Poder. Que no eran los mismos. Pero se explica esto debido a que en general la gente desconoce que un gobernante está condicionado por las circunstancias y las fuerzas socio-políticas que lo sostienen y permiten o le impulsan a tomar decisiones. Los grados de libertad del mandatario son limitados. Pues bien, en el caso suyo, resulta que ha estado gobernando ya otros siete años y ha de completar dos períodos adicionales en relación a su primera gestión 1996-2000, y es natural que esos ‘‘otros’’ con los que Usted coordializaba desde la cátedra, o con la amistad de las conversaciones casuales, o en sus relaciones públicas peledeístas en la oposición a Joaquín Balaguer, hoy se sientan resentidos porque sus recetas y sus ‘‘consejos’’ no sean los que hayan dirigido el Palacio Nacional y el Gobierno del PLD. Así, propician pesadillas morales al estilo del Comité de Salud Pública que llevó a la guillotina al monarca Luis XVI y a su esposa María Antonieta. Ahora Euclides Gutiérrez Félix pudiera haber sido el primer balón de ensayo de los nuevos giacobinos. No dudo que él haya cometido algunos errores conductuales que permitieran ponerle el mote de ‘‘sangrú’’ por un problema de carácter, de personalidad, de trato con las personas, pero pruebas para procesarlo por delitos graves no han sido presentadas hasta ahora en los tribunales. Una deuda por consumo eléctrico, Euclides aceptó negociarla reclamando sus derechos ciudadanos, como tantos lo han hecho y se logró el objetivo de convertirlo en piedra de escándalo, ‘‘porque Euclides no es simpático’’. Ahora bien, los que intentan resucitar la etapa del ‘‘terror’’ de la Francia revolucionaria, a la criolla, han omitido el verdadero meollo del problema eléctrico: el gran engaño o multimillonario fraude en dólares que ha enriquecido durante 15 años a quienes desde el sector público y el sector privado han manejado este negocio, en perjuicio del pueblo dominicano. Usted, que carga con la responsabilidad política, es una persona sana y desinteresada ajeno a manejos turbios. Me consta. Un caso, uno, es del de Cogentrix: En sus primeros diez años, sin contar los últimos cuatro, el Estado, en definitiva el pueblo dominicano, perdió 838 millones de dólares con este mal negocio, solo el de Cogentrix. Más de 23 millones de dólares perdidos cada mes. Eso es miles y miles de millones de veces lo que se le reclama compulsivamente a muchos dominicanos por facturas atrasadas de luz. Es dinero que pudo haber sido invertido en la educación. Los giacobinos criollos omiten enarbolar esa bandera. Simplemente se dirigen a reclamar la cabeza de Luis XVI y de su simpática consorte María Antonieta. ¿Por qué? Espero en otra ocasión poder abundar sobre este tema. Le saludo con respetos y un abrazo cordial. VICTOR MANUEL GRIMALDI CÉSPEDES Roma, Domingo 4 de septiembre 2011

jueves, 1 de septiembre de 2011

Y mientras unos sueñan, otros debemos pagar

La vida era un sueño. Aún no lo sabíamos. Ni siquiera nos imaginábamos lo complejo que sería creer. Por ello, hasta el trabajo era en ese momento un simple juego. Cada día, siendo bastante niñas, mi papá nos llevaba a la farmacia de mi tío Carmelo, por entonces en la Duarte, para que aprendiéramos lo que significaba ganarse la vida. Nada, nos decía, era gratis en esta vida. Fueron muchas las lecciones que aprendimos en aquellos veranos. Desde el significado del trabajo hasta el “manejo” del “salario” que devengábamos. Esa experiencia fue el preludio de otra importante lección que nos legarían posteriormente: nunca podemos arroparnos más allá de lo que la sábana nos alcanza. Producto de ello, siempre hemos vivido de acuerdo a nuestras posibilidades. Esta última lección, que yo pensé era universal, parece que se enseña muy poco en nuestro país. Pero no sólo se le olvida a las familias impartirla. A los políticos muchísimo menos. Por eso vemos cómo un renovado Hipólito Mejía se atreve a prometer que pagará los RD$1,000 millones que deben los arroceros al Banco Agrícola. Aunque muchas de esas deudas son producto de pérdidas producidas por factores climatológicos, me parece que esta propuesta es muy desatinada. Condonar deudas, paternalmente, ha sido una tradición gubernamental. Pero esto, junto al clientelismo, hace mucho daño: la gente, en lugar de entender que debe trabajar para merecer lo que tiene, asume que todo deben dárselo y/o resolvérselo. Ya es hora de que todos despertemos. La sociedad no puede seguir pagando por los sueños ajenos.

domingo, 28 de agosto de 2011

Discurso de Danilo en su proclamación como candidato


Honorable Sr. Presidente de la República Dr. Leonel Fernandez Reyna.

Mi querida Cándida Montilla.

Dr. Reynaldo Pared Pérez, Secretario General del Partido de la Liberación Dominicana; y su distinguida esposa Doña Ingrid Mendoza de Pared.

Dr. César Pina Toribio, presidente de la comisión nacional electoral, y demás miembros de la comisión.

Compañeras y compañeros del Comité Político y del Comité Central.

Compañeras y compañeros de la asamblea de delegados.

Sres. De los partidos aliados y de los movimientos de apoyo.

Sres invitados especiales.

Sres. Representantes de la junta central electoral.

Queridos compañeros y compañeras, queridos hermanos y hermanas, compatriotas todos:

Acabo de recibir de parte del Partido de la Liberación Dominicana la máxima responsabilidad y el máximo honor que un militante pueda recibir: ser el candidato del mayor y mejor partido de la República Dominicana.

No tengo otra forma de responder a la proclamación de ustedes que con estas palabras simples, llenas de convicción y de emoción:

Yo, Danilo Medina, dominicano de nacimiento, cuerpo y alma, casado con Candida Montilla, padre de Sibely, Vanessa Daniela y Ana Paula; acepto la candidatura a la presidencia de la República por el partido de la Liberación Dominicana.

Hoy, desde aquí, con ustedes, mujeres y hombres de mi patria, comienzo el camino que terminará el 20 de Mayo del 2012 ante las puertas del palacio Nacional. Y el 16 de Agosto entraré por esas puertas con la potestad de ustedes como el presidente de la República Dominicana.

Compañero y maestro Juan Bosch, aquí está su partido, sus militantes y seguidores, aquí estoy yo, este discípulo suyo, dispuesto a seguir el camino que usted nos trazó.

Aquí, ante todos me comprometo a ser un gobernante digno de su memoria, de su lucha y de sus anhelos.

Construir una sociedad donde cada dominicana y dominicano tenga la posibilidad de desarrollar sus sueños y sus ilusiones en igualdad de oportunidades. /

Compañero Leonel, líder y presidente de nuestro partido: me comprometo a continuar y mejorar su obra de gobierno.

Sus esfuerzos por construir una economía próspera y un Estado moderno y democrático no se perderán.

Estoy convencido que la historia honrará sus méritos como un gobernante que supo conducirnos en una de las etapas más difíciles del mundo contemporáneo. ///

Ahora, es mi tiempo.

Me preparé durante años para ser presidente de la República Dominicana.

Elegí servir a mi país en cualquier circunstancia que se presentara.

Por eso, a mi no me asusta ser un presidente para los tiempos dificiles que está transitando el mundo.

Nadie duda que estamos en un momento crítico de la civilización humana.

La crisis actual va recorriendo el mundo de país en país con furia y rapidez.

Basta mirar hacia Londres, a Grecia, a España, a los países árabes; Y hasta el coloso del mundo, los EE.UU.

Estos tiempos exigen manos firmes, corazón caliente y cabeza fría.

Hoy, se necesitan dirigentes prudentes pero también audaces, inteligentes pero también sensibles, comprensivos pero también firmes; democráticos, con coraje, con decisión y honestidad.

En estos tiempos duros verán aparecer y escucharán a demagogos sin medida, aventureros carentes de responsabilidad, profetas de falsos paraísos que sólo construyen más desesperanza, más pobreza y más dolor.
Estos tiempos no son para cualquiera.

En estos tiempos dificiles no basta con decir ocurrencias.

La Patria no es un chiste, un disparate gracioso.

La Patria es lo más serio y sublime que tenemos.

Yo llegaré a la presidencia de la República con el corazón en las manos para nuestros hermanos más pobres pero con el látigo para los deshonestos.

Nadie puede ver en mi espíritu profundamente democrático ningún signo de debilidad.

Amigos, hermanos, compatriotas:

No nos asusta lo que está viviendo el mundo! Hay quienes buscan abrumarnos con pesimismo y siembran desesperanza.

Para ellos nada sirve, todo está malo, los dominicanos somos incapaces de hacer bien las cosas.

Sólo quieren destruir todo lo que se ha hecho y volver a hacer retroceder al país.

No los escuchen.

Hablan sin tener una verdadera estatura de dirigentes.

Confunden una campaña electoral con el destino de la nación, creen que con palabras vacías y fáciles se puede manejar nuestro barco en la tormenta.

¡No tenemos miedo! Hemos enfrentado tormentas, ciclones y huracanes y hemos salido airosos.

Y también superaremos este momento.

Protegiendo a las mujeres, niños, jóvenes y ancianos.

Llevando tranquilidad a todas las familias dominicanas.

¡No tengan miedo porque no están solos!

¡No pierdan la fe porque no serán abandonados!

No pierdan las esperanzas porque el PLD, el liderazgo de la sociedad, nuestro pueblo y este servidor, Danilo Medina, juntos, vamos a sacar a la República Dominicana de cualquier tormenta.

Yo seré presidente, para desde el primer día CONTINUAR LO QUE ESTA BIEN, CORREGIR LO QUE ESTA MAL Y HACER LO QUE NUNCA SE HIZO.

Y sólo puede hacer eso quien tiene firmeza, humildad, autocrítica, experiencia, conocimiento y libertad.

Fueron estas las enseñanzas que aprendi, a largo de mi historia, con el pueblo dominicano.

Con mi pueblo aprendí, entre otras cosas, que la pobreza y la miseria son nuestros principales enemigos.

Mi principal prioridad será, por un lado, disminuir considerablemente la pobreza absoluta en nuestro país.

Y, por otro, disminuir la gran desigualdad social que todavía existe en nuestra República Dominicana.

Yo seré el primer soldado en esta batalla porque la pobreza y la miseria nos avergüenza y nos duele en el alma.

La miseria y la pobreza de cualquier familia dominicana clama a Dios y nos sacude.

¡¡Vamos, hermanos y hermanos, no bajemos los brazos!! ¡¡¡Construyamos una Quisqueya sin miseria!!!

Con el pueblo dominicano aprendí que no se ejerce un cargo público como una burocracia sin alma, sin misión y sin entrega.

Yo daré hasta la última gota de energía para hacer lo que el pueblo espera y necesita de nosotros.

Con el pueblo dominicano, aprendí que la economia debe beneficiar a todos, sin excepción.

Por tal razón quiero que nuestra economía sea una máquina para generar puestos de trabajo dignos.

Haremos un pacto con inversionistas nacionales y extranjeros, con los grandes empresarios, con la pequeña, la mediana y micro empresa. Con los trabajadores, con los productores agropecuarios, con los campesinos y agricultores, con las asociaciones comunitarias, con las juntas de vecinos y con todas las organizaciones de base de la sociedad, para generar, al menos, 400,000 puestos de trabajo dignos y solidarios.

Quiero construir mi propio estilo de gobernar.

Oíganme bien: voy a construir mi propio estilo de gobernar. Construyendo una fuerte alianza entre el gobierno central, los gobiernos municipales, las organizaciones comunitarias y las empresas locales, para impulsar el desarrollo social y económico de las comunidades, potenciando sus recursos naturales, turísticos y culturales, y mejorando sus infraestructuras básicas.

Nuestra economía creció mucho en los últimos años.

Ahora es el momento de distribuir esa riqueza con toda la población.

Es hora, por lo tanto, de repartir este crecimiento y hacer que llegue a todas las personas, a todas las regiones, a todas las ciudades y a todos los campos del país. /

Daré una atencion especial al campo porque en el está la clave para la solución de muchos de nuestros problemas.

Mi plan para el sector agropecuario es fortalecer nuestra seguridad alimentaria; promover las agroexportaciones; reducir la pobreza y mejorar las condiciones de vida rural.

Dándole información, tecnología y crédito.

Sembraremos el país de cooperativas y vamos a impulsar y proteger la pequeña producción familiar campesina.

Por tanto, trabajaré para que el beneficio le llegue a los hombres y mujeres en edad de producir, a los niños y los ancianos.

A los jóvenes, que se sienten irritados y frustrados ante la falta de oportunidades, les digo: llegó la hora de movilizarse.

Los comprendo, los respeto y los necesito. Yo les daré una oportunidad a sus esperanzas, sus sueños y sus ilusiones.

Les propongo un pacto de amigos, de tú a tú, serio, sincero y transparente.

Quiero ser un amigo de su crecimiento, de sus sueños; y no un amigo de cherchas que después de las risas finalmente los deja con las manos vacías.

El futuro está en lo nuevo.

Y lo nuevo somos ustedes y yo trabajando juntos.

Del mismo modo, ya es la hora de reconocer un justo equilibrio entre el hombre y la mujer.

Mujeres dominicanas: las puertas de mi gobierno estarán abiertas para ustedes.

Se lo merecen tanto social como políticamente.

Todos las necesitamos.

Tenemos mujeres maravillosas, hermosas, fuertes, inteligentes y luchadoras. Tienen una tremenda sensibilidad social y una enorme capacidad ejecutiva.

Yo trabajaré para aumentar el poder económico, político y social de ustedes.

Las apoyaré en su trabajo tesonero de cuidar, formar y desarrollar a sus familias. //

También sé que la clase media está sufriendo con fuerza los embates de la crisis.

Sé que tienen temor de que todos los esfuerzos realizados para mejorar sus condiciones de vida se frustren.

Conmigo estarán seguros por dos razones.

Primero, porque yo no voy a permitir que pierdan ni sus conquistas ni sus sueños; y segundo, porque garantizo con firmeza la continuidad de la estabilidad económica del país.

Porque sé que el desorden económico que ya vivimos, es el peor enemigo de la clase media y de los pobres.

Mi compromiso con todas las dominicanas y dominicanos tiene por base una mejor calidad de vida.

Eso significa más comida, más salud, más seguridad, más empleo y más educación para los que menos tienen.

La educación es un derecho y una necesidad nacional.

La educación es el otro nombre de la libertad.

Porque quién no logra educarse no es un hombre o una mujer libre.

Por tanto nos comprometemos a asignar progresivamente más recursos a la educación hasta llegar y superar el 4% del PIB.

Iremos gradualmente a una jornada extendida de 8 horas en las escuelas.

Los alumnos entrarán a las ocho de la mañana, tendrán desayuno, almuerzo y volverán a casa a las cuatro de la tarde.

Así sus padres podrán tener más tiempo para trabajar y mejorar sus ingresos.

También fortaleceremos a los maestros en sus condiciones de trabajo, sus capacidades profesionales y sus condiciones de vida.

A las personas con discapacidad les digo que tengo un firme compromiso para que vayan siendo parte activa en este esfuerzo nacional.

Sepan que tendrán oportunidades para construir su futuro a partir de sus capacidades y que no nos limitaremos a mirarlos con ojos asistencialistas.

Otro punto vital y no menos prioritario es la seguridad social.

Por eso, les garantizo que toda la población dominicana será incorporada en los próximos 4 años a la seguridad social.

Yo sé muy bien que aún hay muchos dominicanos y dominicanas que necesitan la protección lo más pronto posible. Por ello, las familias pobres y de clase media serán las primeras protegidas en mi gobierno.

La salud tampoco puede esperar. Desde el primer día trabajaré para pagar la deuda social en salud.

Lucharemos por instalar un modelo de salud que garantice las tres condiciones básicas:

1) cobertura universal para todos los ciudadanos,

2) servicios de calidad,

3) costo razonable

Trabajaremos por la protección del presupuesto familiar en salud, creando un fondo de garantía para las enfermedades catastróficas.

Para que cuando una persona de clase media enferme no arrastre a su familia a la desesperación y la pobreza.

Y para que los pobres no estén condenados a morir porque no pueden pagar el costo del tratamiento de una enfermedad.

Voy a luchar por una vida digna de ser vivida.

Nuestros barrios tienen que ser para la gente honesta y de trabajo, que somos la mayoría del país, y no para los delincuentes.

¡No voy a dejar que nos arrebatan la alegría y la paz!

Combatiré el crimen con todas mis fuerzas.

Lucharemos por el aumento de las penas contra el sicariato, los crímenes violentos mediante el uso de armas de fuego, y el feminicidio.

Al crimen le vamos a dar por los pies, por las manos, por la cabeza, hasta arrancarle el corazón y las entrañas.

Para asegurar esa vida digna tenemos que seguir creciendo.

Estoy convencido que el turismo será la locomotora del desarrollo dominicano.

Trabajaré para que en 10 años tengamos 10 millones de turistas.

Es posible, lo sé.

Esa formidable locomotora arrastrará al comercio, el transporte, la agropecuaria, las pymes y finalmente la industria.

Y dará al pueblo trabajador una mejor fuente de ingresos.

Reitero mi decisión inclaudicable de que nuestro pacto de crecimiento y desarrollo tenga la protección del medio ambiente como altísima prioridad.

Cumpliremos nuestra parte en el cuidado de la tierra que Dios nos ha regalado.

Lo cumpliremos porque ya nadie puede desoír los crecientes pedidos de auxilio que nos hace nuestro medio ambiente.

La tierra, el aire y el agua de la República Dominicana, serán la herencia más valiosa que podemos dejar para las futuras generaciones.

Y ahora quiero dirigirme a ustedes, compañeras y compañeros del PLD:

Todos tenemos que sentir un exacto equilibrio entre el orgullo y la humildad.

No podemos sentir menos que un profundo orgullo por el progreso y las transformaciones que hemos producido en nuestro querido país. Allí están, se pueden ver, no son palabras que se las lleva el viento.

Son gestión, responsabilidad y mucho, mucho trabajo.

Esta proclamación es la consolidación del proyecto político del PLD, que hasta el 16 de Agosto del próximo año tiene un nombre: Leonel Fernández, y después del 16 tendrá otro: Danilo Medina, este servidor.

Cada uno con su historia y su estilo, pero los dos, como todos ustedes, siempre encarnando el proyecto colectivo del Partido de la Liberación Dominicana que es el mejor proyecto de nación para nuestro país.

Pero así como estamos orgullosos de lo que pudimos realizar, también tenemos que tener humildad sobre lo que aún no se ha hecho y, sobre todo, en lo que nos hemos equivocado y descuidado.

Eso no disminuye nuestras realizaciones sino que permite que el pueblo dominicano vea que no somos charlatanes ni aventureros sino hombres y mujeres que saben que la nación se realiza con esfuerzo sostenido, diagnósticos serios y balances honestos.

Nuestro pueblo debe saber que hicimos muchas cosas y que otras, no menos importantes, nos faltan por hacer.

Por eso nuestra línea principal de campaña no es una frase ocurrente, ni graciosa ni triunfalista.

Nuestra frase es simple, precisa y sobre todo honesta.

Una evaluación seria y responsable de lo que nuestra Patria y el pueblo dominicano necesitan: continuar lo que está bien, corregir lo que está mal y hacer lo que nunca se hizo.

Salgan a los barrios, a las calles y a los campos del país a dar a conocer todo cuanto se ha hecho con amor y trabajo.

Pero que también recibamos el dolor de los que todavía sufren y lo transformemos en esperanza; el abatimiento de los que temen por su futuro y lo transformemos en fe en el porvenir.

Hermanos y hermanas de mi querida Patria:

Ustedes me conocen muy bien.

Saben que no vengo para desunir sino para unir.

No vengo para decidir solo sino a compartir decisiones colectivas.

No vengo para mandar sino a dialogar.

No vengo solamente para hablar sino, ante todo, para escuchar.

Pero también quiero decirles que la democracia no significa debilidad.

Que unidad no significa impunidad.

Que consenso no significa falta de firmeza.

Quiero decirles que tengo tres enemigos, no estoy diciendo adversarios, estoy diciendo enemigos:

Son la irresponsabilidad, la deshonestidad y la mentira.

No tengo compromisos con nadie cuando se trata de adecentar la vida política del país.

En tiempos de confusión y miedo la irresponsabilidad se presenta muchas veces en la voz de los demagogos que mienten y prometen cosas que jamás podrán cumplir.

Son irresponsables sin vergüenza ni moral que agitan los dolores del pueblo para después hacerlos padecer mucho más.

La mentira le ha hecho mucho daño al mundo, al país y a la política.

Y en tiempos electorales es la moneda más usada por aquellos que no tienen capacidad, ni planes ni trayectoria.

Por eso a los mentirosos les grito en la cara:

¡Paren de mentir! ¡No jueguen con cosas sagradas como son el futuro de la Nación!¡No prometan cosas que no van a cumplir! ¡No jueguen con el dolor de la gente!

El que quiera oír, que oiga; y el que no quiera también.

Aquí estoy para enfrentar a los irresponsables y los mentirosos.

Pero deben saber muy bien que no estoy solo.

Repito:

No estoy solo,


Conmigo está el partido de la Liberación Dominicana, la más grande y formidable organización de la historia política de la República Dominicana,

están conmigo los partido aliados y los movimientos de ciudadanos independientes organizados en el poderoso sector externo que apoya nuestra candidatura.

pero también vienen conmigo:

los agricultores y panaderos, los trabajadores informales (motoconchistas, chiriperos, venduteros, etc), los de la metalmecánica, los profesionales y artesanos, los jóvenes, las mujeres, los productores y fabricantes de muebles, los industriales y comerciantes, y los empresarios.

Todos los dominicanos y dominicanas que quieren una vida mejor, una política distinta.

Más limpia, más noble, más responsable.

Hermanos y hermanas:

Mi corazón está alerta y muy cerca de todos ustedes.

A los hermanos que sufren, a los agobiados y desalentados, a los que han perdido las esperanzas. A los más humildes y más pobres les digo:

¡Arriba los corazones!

Hemos superado muchas dificultades en el pasado y también superaremos estas.

No quiero que nuestro pueblo pierda las esperanzas en sí mismo.

Que se entregue a los cantos de sirena de los aventureros que no supieron cuidarlo cuando el pueblo les confió su protección,

ni tampoco lo sabrán hacer ahora.

¡Arriba los corazones, pueblo dominicano!

Levanten sus miradas al cielo que es donde viven nuestros sueños individuales y colectivos.

Ustedes saben muy bien que no los voy a abandonar.

Que no los voy a dejar indefensos.

Saben que tengo la voluntad y Dios me ha dado la capacidad para dirigir esta nación.

Saben que soy un hombre honrado y de convicciones firmes.

Yo no estoy haciendo una campaña electoral.

Yo estoy construyendo un sueño.

Juntando nuestra gran familia y trabajando para superar las dificultades y seguir creciendo.

¡Arriba los corazones, pueblo dominicano!

La tristeza, la decepción y el desaliento no fueron creados para nosotros.

Nosotros somos la fe, la esperanza, la convicción, el coraje y la decisión.

¡¡¡Arriba los corazones!!!

Yo nunca los dejaré desprotegidos.

Yo nunca los dejaré solos.

Yo nunca los dejaré indefensos.

Vengan conmigo, estén cerca de mi como yo lo estoy de ustedes.

Vamos juntos, sin complejos ni debilidades, a continuar lo que está bien, corregir lo que está mal y hacer lo que nunca se hizo.

¡Viva la República Dominicana!

viernes, 26 de agosto de 2011

Euclides, contra el PLD está usted


Ultimamente he querido decir tanto que he callado. Algunos silencios, personales, no afectarán a nadie. Los demás, los que tienen que ver con lo que nos pasa a todos, sí. Porque, ¿callar no es acaso una manera de convertirnos en cómplices? Quien no denuncia, no habla, da como bueno y válido todo lo que le pongan por delante.

Hoy, a escasos días para que termine el mes, romperé el silencio, dejando atrás esa apatía que a veces se adueña de los dominicanos, para hablar de una de las cosas más sorprendentes que han sucedido en los últimos días.

Se trata, indudablemente, de uno de los más grandes caciques del partido de gobierno, ese de la Liberación Dominicana, quien al parecer entiende que está por encima del bien y del mal. ¿Será que Euclides Gutiérrez entiende que su nombre le da derecho a pasarse la ley y las obligaciones por donde mejor le parezca?

Euclides es el señor de la verdad y la razón. Argumenta, interpreta la ley de electricidad como le parece, y afirma con desparpajo que no debe absolutamente nada. Para ello se ampara en una demanda, que está sabe Dios en qué fase, que estableció porque entendía que le cobraban más de lo que consumía. Y ahí comenzó todo.

Independientemente de la demanda, con su actitud Euclides demuestra que el peso de la arrogancia (¿basada en el respeto que, por años, le ha brindado la sociedad?) puede acabar con la coherencia, la prudencia y hasta la honra.

¿Cómo es posible que alguien, que se supone un referente moral de su partido, se niegue a pagar por un servicio? ¿Cómo se entiende qué, porque se le exige lo que es su obligación, quiera hablar de una campaña de descrédito contra su partido? Peor aún, ¿con qué calidad moral, alguien que incumple, se atreve a acabar con la prensa, los abogados y la sociedad?

Son muchas las cosas que habría que decirle a Euclides. Por ejemplo, que no es cierto que los periodistas seamos esos "analfabetos que andan buscándosela". La mayoría, sépalo bien, no le cobramos a ninguna fuerza oscura por lo que escribimos o decimos. Tampoco nos prestamos más que a lo que tiene que ser.

Nosotros, y lo digo en voz muy alta, lo que hacemos es denunciar lo que sucede a nuestro alrededor y esperamos, con la mejor de las intenciones, que todos seamos medidos de la misma manera. Porque, ¿acaso su "madera" de "líder" lo hace estar por encima de los demás? Si los ciudadanos normales pagamos, ¿qué lo exime a usted? ¿Que es funcionario? Su salario, que no lo olvide, sale de los impuestos que pagamos nosotros, por lo que tiene que pagar con mucha más razón.

Hoy Euclides vuelve a acabar con la prensa. El entiende que somos una pandilla de gánsteres al servicio de los que quieren acabar con el PLD y que le usamos a él de instrumento para tales fines. ¡Qué iluso! Para acabar con el PLD se basta el propio PLD que, ante una situación como esta, calla y otorga. Es usted, con su ejemplo, el que destroza la bandera de su partido porque le dice a los ciudadanos que los peledeístas asumen que tienen el derecho a burlarse de todo el mundo.

Es sorprendente ver cómo la vanidad de alguien puede ser tan grande. Euclides entiende que nosotros creemos que él encarna el partido y que, acabando con él, terminamos con el PLD. Pero no. Ni entendemos eso ni es eso lo que buscamos. No es una campaña de desprestigio. Es sólo un grito de que se nos mida a todos por igual.

Sé que me he extendido bastante. Antes de irme, sin embargo, no puedo más que externar mi solidaridad con quienes han recibido las más fieras críticas de Euclides: Nuria Piera, Alicia Ortega y Roberto Cavada, tres personas cuyo único pecado ha sido decir la verdad.

También quiero invitar a Euclides a que entre a Twitter y vea las caras de las personas que han dicho #EuclidesPagaLaLuz. Cada una de ellas, que paga su recibo mensualmente, exige que no haya privilegios. Sé que leer sus mensajes y ver quiénes lo dicen, no lo hará cambiar de idea. Pero al menos dejará de tener sentido la frase que dijo en el Gobierno de la Mañana: "Estoy enfrentado a los Twitter, los enemigos sin rostro".

Quizás siempre nos vea como enemigos. Pero apenas somos ciudadanos que creemos en la igualdad de derechos y obligaciones. Sin más. No se trata de otra cosa. Si paga, se dará cuenta de que su nombre pasará a la historia del Twittmundo. De verdad, es lo que queremos.

jueves, 25 de agosto de 2011

Junto a Irene, la evidencia de lo de siempre

El cielo amaneció gris. Las nubes abrazaban la ciudad y el tiempo, quizás como para alertarnos, parecía detenerse por un momento. Cada palabra, cada cosa que sucedía, hacía que aumentara el desconcierto.

Irene dejaba tras de sí una estela de desconsuelo. Comunidades anegadas y aisladas, gente desplazada, puentes derribados y casas destruidas. La historia se repite, nueva vez, para recordarnos cuánto tenemos pendiente por hacer.

Aunque todo tiene que ver con los rigores del clima, Irene vuelve a poner la llaga en el dedo: ¿seguiremos permitiendo que la gente viva en lugares vulnerables? ¿Cuándo habrá un gobierno que se decida a prohibir que se construya junto a los ríos y cañadas?

En tiempos electorales pesa hablar de esto. El costo político de una medida así es incalculable. Sobre todo si lo intenta hacer el gobierno actual. Aquel que, tal como arrojó la encuesta Gallup-Hoy, está demasiado desgastado.

Hasta el momento ninguno de los candidatos ha hablado acerca de este tema. Quizás no le dan la importancia debida o, por lo delicado que es, prefieren ignorarlo como si no existiera. Sin embargo, es importante que recuerden que esta situación es tan reiterada como innecesaria.

Urge que el país cuente con una política habitacional que contemple la seguridad de la población. No podemos seguir permitiendo que tantas personas vivan en peligro y, además, continúen engrosando la lista de damnificados cada vez que hay un fenómeno atmosférico.

Aunque dé vergüenza debemos recordar que aún andan por ahí algunos damnificados del huracán David (1979) y del Georges (1998), así como de las tormentas Olga y Noel (2007). ¿Cuántos más tiene que haber? Hagamos algo ya.

domingo, 14 de agosto de 2011

Y mueren las golondrinas... a manos de ellos


A pesar del sol radiante, el día se viste de un halo extraño. Inexplicable, los versos comienzan a aflorar y la vida se convierte en sueño. Quizás, cual si fuéramos una mentira en medio de una realidad impuesta, tan sólo se trata de que queremos volar hacia ese infinito que se llama libertad.

Entonces, mientras Gustavo Adolfo Bécquer parece ser el mejor traje para este domingo, llega el eco de la historia de Jazmín Mercedes Reyes, una joven de 21 años que fue herida el viernes pasado por su ex concubino Isidro Rolando Pimentel.

Nueva vez, los celos. Ella le había dejado precisamente por eso. Pero él fue más allá. Y quiso matarla. No pudo hacerlo. Jazmín vive y vivirá. Aún no se sabe cuántas operaciones tendrá que enfrentar (tiene una pendiente en el rostro porque una bala le fracturó la mandíbula y otra en el estómago) pero no engrosará la tenebrosa lista a la que fueron agregadas esta semana Nancy del Carmen Arias Díaz, de 26 años; y Sileidi Hurtado Adames, de 22: la de los feminicidios.

Ver tantas mujeres morir a manos de sus maridos o ex maridos llama a preocupación. En algunos casos pesaba una orden de alejamiento. En otros, no. En todos, sin embargo, estaba latente el peso de los celos, el control, la violencia... ese conjunto de condiciones que, acompañadas por un arma, sólo se traduce en muerte.

No sé a cuántas mujeres habrá que asesinar para que las autoridades se den cuenta de que realmente existe un problema grave. Hay que educar a los hombres pero también a las mujeres. Así como ellos deben entender que al hablar de las personas no existe propiedad, ellas tienen que tener muy claro que por ningún motivo pueden descuidarse. Con un hombre así es fácil perder.

Sería importante que a las mujeres se nos enseñe la diferencia entre el amor y la obsesión. Que entendamos que el amor, si es veraz, tiene que tener alas. Quien intenta cortar tu vuelo, encerrándote en una jaula, es un potencial verdugo que puede querer acabar contigo.

Olvidemos aquello de que quien me cela me ama. ¿Cómo es posible que a estas alturas haya mujeres que, tontamente enamoradas, no vean que detrás del control desmedido hay patologías que pueden ser letales? Es hora de que despertemos y no permitamos que mueran más mujeres de esta manera.

Si Sileidi hubiera entendido esto hoy no estaría muerta. Ella se había separado de esposo por sus celos. Pero se veía con él a escondidas. Hasta un día. Ese en el que él decidió que no podía permitir que ella fuera de otro. El otro no existía. Pero, como ella no regresaba oficialmente con él, terminó matándola. Luego él se suicidó. Y ahí quedan, huérfanas, dos niñas: una de 4 años y otra de un año y 8 meses.

Cada caso es distinto, sí. Pero todos tienen un ingrediente en común: se trata de amores tóxicos, contaminados. Aquellos que tenemos que aprender a identificar para no ser nuevas víctimas. ¿Alguien está dispuesto a enseñarle esto a las mujeres?

Urge que creemos conciencia. Es la única manera de lograr que las golondrinas no se vuelvan oscuras. Que no perezcan bajo el yugo de un opresor que no les merece. Aprendamos y enseñemos a volar con alguien que esté dispuesto a compartir nuestro vuelo. No renunciemos a vivir.

viernes, 12 de agosto de 2011

Viviendo en la “macondonidad” de la gran ciudad


Respirar su aire es sinónimo de alegría. Saber que está, que soy parte de sí, significa tanto que es difícil de definir. Pese a ello, en cada paso y cada instante, mi alma se entrega sin remedio.

Así, como ese amor inexplicable, es lo que siento por Santo Domingo, una ciudad inmensa, llena de luz, que ahora ve cómo su brillo se apaga de forma inexorable. Sucia, cubierta de basura por doquier, la gran capital dominicana dejó de ser el espacio en el que siempre queremos perdernos.

Y todo sucede por la irracionalidad de unos ayuntamientos que hacen todo menos lo que les corresponde. Porque, ¿cómo se entiende que haya un Zooberto pero no construyan la vía que va a Duquesa? ¿Por qué no tapan los filtrantes de Alma Rosa, razón por la que la semana pasada murió Edward Díaz Urbáez? A la par que pasa esto, en Santo Domingo Norte, como tienen el Metro, la gloria está asegurada; mientras que Santo Domingo Oeste se entretiene con sus conciertos verdes.

Son muchas las cosas que podrían dejar de hacer los cabildos para conseguir el dinero que requiere esa obra. Es imperioso que se pongan de acuerdo con la administración del vertedero para buscarle una salida a este problema.

No puede ser que la Mancomunidad de Santo Domingo se convierta cada vez más en esa Macondonidad absurda que, por demás, cuenta con un gobierno que pasa olímpicamente de ella. Porque, ¿cómo puede decir Víctor Díaz Rúa que el vertedero no es una prioridad (ya que no le corresponde hacerla) pero invertirá en el Estadio Quisqueya? El play, ¿no es privado? Que venga Márquez y lo vea.

jueves, 28 de julio de 2011

Vayamos más allá de los cables de WikiLeaks

Aún es pronto para saber qué esperar. Nunca, hasta que los hechos no demuestran las cosas por sí mismo, podemos hacer una afirmación categórica.

La espera será larga. Con dos mil y tantos cables por salir, es difícil predecir lo que traerán mares de WikiLeaks. Lo que fuere, sin embargo, algo dejará.

Son muchas las interrogantes que se tejen en torno a lo que ha salido. A pesar de que conocíamos bastantes de las informaciones que se han publicado, hay otras que surgen ahora, de repente, y llaman a preocupación.

Una de ellas tiene que ver con el presidente Leonel Fernández y establece que él sabe hasta qué punto llega la corrupción de las Fuerzas Armadas pero que no se ha atrevido a mover 100 de los 200 hombres que deberían salir de ahí porque hasta su puesto peligra. Así las cosas, ¿cómo podemos esperar que esto cambie?

Es difícil acabar con la corrupción cuando el mandatario se rinde ante ella. Peor aún es saber que existen funcionarios y ex funcionarios de dudosa reputación que forman parte del círculo selecto del partido de gobierno. Lo mismo veremos, sin embargo, con el PRD.

Amén de qué partido sean los cables, lo importante de esto es que esa información debe servir para algo más que para alimentar el rumor popular: debe ser el punto de partida para que el Ministerio Público comience a investigar los hechos que ahí se imputan.

Es mucho lo que en este país queda sin castigo. Ya está bueno de que sea así. Que WikiLeaks sirva para remover nuestros cimientos. Que el culpable pague, al menos, con nuestro olvido.

miércoles, 27 de julio de 2011

Yo elegí disentir

Sobre el tejado, oculta para que nadie me viera, me sentaba a escribir. Era una niña, de terrible caligrafía y verso fácil, cuando soñaba con que escribiendo las cosas podría cambiarlas. A través de una historia, siempre fantástica, creaba una vida.
Poco a poco la pasión se convirtió en una forma de vida. Jamás he podido parar de escribir. Las letras, unidas en esa sinfonía única que nos permite hacer tanto, me conquistaron para siempre.
Sé que a muchos les importa muy poco por qué decidí dedicarme a ser periodista. Por eso no lo contaré. Sólo diré que tras conocer el oficio, y ver que podía decir cosas que cambiarían la vida de la gente, me enamoré perdidamente del periodismo.
Al principio escribía cuentos, cosas bonitas. Hacía entrevistas, reportajes… jugaba con las palabras para decir cosas hermosas. Era apasionante poder describir, de forma distinta, la cotidianidad y la vida.
Por cosas del azar terminé en la redacción central de Hoy. Específicamente cubría Educación, por lo que me tocó ser los ojos y la voz de todos los problemas que se vivían en ese complicado mundo del sector educativo.
Por aquella época, cuando comencé en el área, gobernaba Hipólito Mejía y la secretaria de Educación era la vicepresidenta, Milagros Ortiz Bosch. Mis reportajes de escuelas deshechas, mis entrevistas de maestros que penaban o los reclamos de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) les disgustaban. También mis columnas, que luego se volvieron artículos de opinión, donde reflejaba la dura realidad que vivíamos en ese momento.
En ese entonces tenía muchos amigos peledeístas. Todos admiraban mi trabajo y les encantaba como escribía. Los perredeístas, sin embargo, me acusaban de formar parte de las filas del partido morado.
Aunque al hacer mi trabajo no sólo publicaba las cosas malas de Educación, sino que cubría las actividades oficiales y ponía los logros de la cartera educativa, nunca hablaban de eso.
Cuestionaban los reportajes. También mis artículos de opinión. ¿Por qué no escribes lo que está bien?, me decían. La respuesta: porque les elegimos para hacer las cosas bien. Por tanto, les reclamo por lo que está mal.
Cuando cambió el gobierno muchos pensaron que sólo vería luces en el PLD. Pero no. Seguí cubriendo las actividades y haciendo los reportajes de las escuelas y maestros. Los peledeístas comenzaron entonces a acusarme de ser perredeísta. Y muchos amigos se marcharon. En cambio llegaron otros, los que entendieron que yo sólo hacía mi trabajo. Y lo haría gobernara quien gobernara.
Hoy, a siete años del gobierno actual, ya no cubro ninguna fuente. Por tanto, no me toca escribir notas ni describir nada. Sólo escribo artículos de opinión. Aún me juzgan por ello.
Recientemente vuelven a acusarme de ser del PRD. Pero no. No soy de ningún partido. Como periodista, me declaro libre. Quizás, tal como dicen los que me juzgan, peco de pesimista. Pero no. Al subrayar las cosas que están mal lo que busco es que se cambien. También que quienes nos gobiernan entiendan que no todos somos ciegos y que, fuera de su partido y su gente, hay quienes les ven con una mirada crítica.
Sé que mis opiniones molestan a muchos. Dicen que no digo lo bueno. Y es cierto. Pero no estoy para eso. Los lauros gubernamentales anunciados por mucha gente. A algunos, incluso, les pagan para que lo hagan. Se llaman bocinas. Otros lo hacen porque quieren. Ese es su derecho.
Yo elegí disentir. Pero no es joder, aunque parezca. No sé callar lo que me molesta. Quienes me conocen lo saben. Necesito hablar, desahogarme. Eso hago cada jueves. Y nadie tiene derecho a encasillarme por ello. Pueden criticarme, claro, pero jamás podrán callarme. Digo las cosas que están mal porque soy rabiosamente optimista: sueño que, gracias a mis palabras, alguien decida cambiar las cosas.
A veces vuelvo a ser como aquella niña que se sube en el techo. Escribo con la fe de crear un mundo distinto. Quizás es un absurdo. Pero soy así. Y no quiero cambiar.

martes, 26 de julio de 2011

Ese oscurantismo electoral


Dejé todas las palabras en el tintero y le olvidé. Como sé que no valía la pena hablar de eso, cansada ya de acusarle por mentir, el domingo decidí olvidar al presidente Leonel Fernández y dejarle vivir en su mundo de fantasía. Si él es feliz, que espero que sí, ¿para qué mortificarle?

Poco importa que el PRD sea ya el culpable hasta de nuestras culpas. Pronto iré donde Hipólito Mejía y le reclamaré hasta por los sueños que Morfeo me ha robado en esas noches de incertidumbre en las que no he podido cerrar los ojos.

De nada vale reclamarle al Presidente por esos siete años que ha gobernado sin poder superar esos obstáculos que Hipólito dejó sembrados... total, ya sólo le quedan diez meses para gobernar.

A estas alturas nada más queda esperar. Meses más, meses menos, este es un gobierno que fallece y será enterrado con las más grandiosas pompas funerales. Se despedirá como un grande, como ese coloso que durante ocho años nos dio momentos memorables.

Mientras llega el tiempo del adiós, tocará ver cómo la campaña cobra vida. Digo, asumo que deberá cobrarla, ¿o no? Tal parecería que a nadie le interesa. Cual si las elecciones fueran dentro de dos años, el ambiente está tan frío que me hace pensar en lo indiferentes que somos ante lo que está sucediendo.

El dominicano es amante de la chercha. Si estamos en béisbol, hay pelota hasta morirse; si estamos en política, no se habla de otra cosa. Ahora, ¿estamos viviendo eso?

Tal vez, porque a estas alturas paso de saber, sea que yo ando en el aire y no me entero de nada. Puede, incluso, que se esté gestando algo a nuestras espaldas. O, ¿será que la gente es presa de las dudas?

Pueden ser muchas las respuestas. Estas elecciones serán las más difíciles que tengamos que enfrentar. Aunque parece una fotocopia del 2000, la realidad es muy difente. Varios factores, convertidos en matices, las hacen mucho más dramáticas.

En el 2000 mucha gente estaba cansada de Leonel Fernández. Por eso la apuesta fue darle el chance a ese señor campechano, simpático, peculiar, que intrigaba pero podría significar una diferencia. Poco podía hacer Danilo Medina, todo corazón pero poco carisma, frente al arrollador Hipólito Mejía.

Once años después la vida les vuelve a poner de frente. En esta ocasión ya no hablamos de cansancio, sino de un tremendo hastío gubernamental. Y es que, de tanto jugar con nuestra escasa inteligencia, ya pasamos bastante del mandatario.

Ahora Danilo no es ese hombre apagado de antes. Algo ha sucedido en él. La experiencia, los asesores, la gente... parece una nueva persona. El ostracismo, ese al que él mismo se condenó, le sirvió de mucho. Se ve, incluso, como un candidato nuevo. Aquel que ha mostrado algunos esbozos de un plan de gobierno que resulta interesante pero difícil de llevar a cabo en un momento de crisis.

Hipólito sigue siendo ese hombre franco de antes. Pero alguien le puso un freno. Habla menos, mucho menos, y completa más sus ideas. Aparenta estar más sosegado, más en control de sí mismo. Ya no responde a todo lo que se le pregunta y, aunque tiene sus salidas, se ve mucho más ecuánime.

Aunque ambos son tan distintos, han terminado siendo las dos caras de la misma moneda: la de la duda. Ninguno de los dos convence (salvo a los adeptos de sus partidos, quienes votarán por el que les pongan ahí): ¿nos pueden decir que harán algo distinto?

De decirlo, lo dirán. Pero, ¿cómo podremos saber a ciencia cierta que Danilo no seguirá haciendo lo mismo que Leonel cuando él fue parte de su gobierno y creó algunas de las argucias de las que se ha valido el líder para ser popular? Puede que entienda que eso no es necesario. En cuanto a la gente que le rodeará, sin embargo, ¿cómo creer que no serán los mismos que se han servido con la cuchara del poder? A muchos se les ve en los actos con él. Peor aún: ¿someterá a los compañeros del partido que han actuado mal?

Con Hipólito sabemos que las cosas tienen que ser distintas a lo que son ahora. El gabinete perderá su color y será blanco. Pero, ¿cómo estar seguros de que no repetirá las fichas quemadas del 2000-2004? Y, ¿qué pasa si se vuelve a desmadrar la economía? ¿Será esta vez capaz de mantener el equilibrio?

Ante las preguntas, lo lógico sería que los descartemos a los dos. Eso no sucederá. Uno de ellos será nuestro Presidente. Ambos lo saben. Todos lo sabemos. Nadie apostará por los independientes. Aquí votamos por el que puede ganar. El punto ahora es si gana el hastío o gana el miedo.

Viendo el panorama, no queda más que reconocer que estamos viviendo en un oscurantismo electoral. No se dice todo lo que se sabe ni todo lo que se debe. Así crecen las dudas y se pone de manifiesto el miedo. Pero el miedo vale también para ambos. Que no olviden, desde el gobierno, que durante estos ocho años son muchas las cosas que han pasado. La gente puede cobrarles la factura.