lunes, 2 de enero de 2012

Ese día en que los Reyes "llegaron" el 9


Oriente de repente cambió de lugar. Los Reyes Magos, que tienen que llegar el día 6, de pronto se desorientaron. El Gobierno, que ya lo había anunciado, cambió el feriado del viernes para el próximo lunes 9 de enero. Y los Reyes, que saben que tienen que venir, de pronto se confundieron...

El viaje ya comenzó. Venir les cuesta tiempo. Habrá que explicarles que en la República Dominicana, por aquello de los puentes eternos, hay una ley que cambia los festivos para el lunes siguiente. Eso, por supuesto, si no son religiosos. Pero, ¿acaso el Día de Reyes no lo es? Pregunta de alguien que asume que la Epifanía debería ser igual que el día de Navidad.

Amén de lo que debería ser, el viernes los regalos deberán domir en cada casa y los niños quedarán jugando mientras los padres se van a trabajar. Eso, claro está, si es que los papás no decidieron pactar con Santa para así evitarle cualquier confusión a los pequeños.

Y como de días feriados hablamos, revisemos los demás que tendremos este año. El siguiente será el Día de la Altagracia, que se celebra el 21 de enero de cada año y no se cambia, por lo que será celebrado el sábado 21 de enero.

En cuanto al 26 de enero, fecha en que se conmemora el natalicio de Juan Pablo Duarte, Padre de la Patria, cae jueves y se trabajará: el feriado se transferirá al lunes 30 de enero.

Uno que se cambia es el Día de la Independencia Nacional y, por tanto, será celebrada el mismo lunes 27 de febrero.

En cuanto al Viernes Santo, tampoco se cambia y este año será celebrada el viernes 6 de abril. En lo relativo a la festividad del Día del Trabajo, que se celebra el 1 de mayo, su carácter es no laborable, pero se traspasa el feriado para el lunes 30 de abril.

Posteriormente viene Corpus Christi, que este año corresponde al jueves 7 de junio y, como no se cambia, será celebrada en esa misma fecha.

En cuanto a la siguiente festividad, que corresponde al Día de la Restauración de la República, no se cambia y se conmemorará el mismo jueves 16 de agosto.

Las fiesta del Día de Las Mercedes se celebra el lunes 24 de septiembre, por lo que no se transfiere, en tanto que el Día de la Constitución, que cae martes 6 de noviembre, será laborable y el feriado se transferirá para el día anterior, es decir, el lunes 5.

La festividad del martes 25 de diciembre, día en que se conmemora el Nacimiento de Jesús (Día de la Navidad), es inamovible y se celebrará el mismo día.

domingo, 1 de enero de 2012

Pasito a paso, hagámoslo


Y le hablaba a él. Pero no dije nada. Un "a ti, que ya te vas" fue lo único que atiné a comentar. Eso fue ayer. Por tanto, ya no sirve más que como una anécdota de lo que pudo haber sido: quizás algo lacrimógeno, tal vez esperanzador... quién sabe por qué la inspiración falló.

El día de hoy me siento a escribir porque algo me dice que hay que hacerlo. Tal vez sea la culpa por todas aquellas palabras que dejé en el tintero durante el 2011. Ay, cuánto pensé, cuánto discurrí pero cuánto callé. Mis silencios fueron más estridentes que mis momentos de lucidez, por lo que he de reconocer que fallé en muchos momentos. Pese a ello, tampoco se trata de amargarnos en este aún primer día del año.

Hoy no leerán propósitos, metas ni intenciones. Soy de las que no propone nada porque, normalmente, cada propósito termina despropositándome la vida; es decir, que siempre hago lo contrario a lo que establezco. Por ello, mejor no establecer e ir haciendo lo que mande el cuerpo, pida la vida y establezcan las circunstancias. Si es que al final la vida es lo que sucede cada instante y los instantes son imposibles de predeterminar (a menos, amigo, que tenga usted una rutinaria vida de infarto).

Pero otra razón más por la que no hago nada de eso es porque me parece absurdo marcar mi existencia en función de un calendario porque, ¿y si el porvenir debe ser trazado en febrero, marzo, abril...? Eso de diciembre o enero me suena muy a cliché y, aunque me he hecho fan de los lugares comunes, no sé vivir como en manada, haciendo las cosas justo como le apaña a los demás.

Si es que por rebelde he tenido una vida llena de bastantes bajos pero con las satisfacciones suficientes como para seguir en las mías, haciendo exactamente lo que me parece y no lo que alegra a los demás. Te aseguro que funciona, o al menos para mí es la opción, por lo que quizás el único consejo que puedo darte este día es que hagas lo que te plazca, si con ello no lastimas ni dañas. Ese, al final, es el secreto de la vida.

Como ven, si hasta para decir feliz Año Nuevo le busco la quinta pata al gato y, en lugar de desearles lo mejor, les salgo con uno de esos rollos patateros que nadie gusta de leer en estos momentos. A estas alturas, sin embargo, como está hecho, sólo resta apelar a su paciencia.

Finalmente, para no extenderme más, sólo les diré que espero que este 2012 tengan todo lo que desean. Que la felicidad, más que un proyecto, sea una realidad y que todo lo que hagan sea un peldaño para alcanzar la plenitud. Recuerden que son los pequeños pasos que damos los que nos lleva a lograr las grandes cosas. Hagamos de este nuevo año algo grandioso. Pero no lo hagamos por inercia, sino disfrutando de la experiencia. Ahora sí, feliz 2012.